Somos lenguaje

Por Ángeles Favela

Decir que somos lenguaje no es propiamente una metáfora. Lo somos, es indiscutible. Pensamos en palabras; recordamos a través de imágenes mentales que nos explicamos en palabras.

Las palabras que poseemos como acervo son también un poco representantes de lo que sabemos y de lo que pensamos, es decir el lenguaje y las palabras son los lentes con los que miramos, aprendemos y participamos en el mundo.

El lenguaje tiene un valor casi mágico, el universo de las palabras es la materia prima con lo que armamos nuestros pensamientos, ¿si o no? Nuestro propio discurso mental lo vamos bordando entre ideas y racionamientos, así que nuestra capacidad de lenguaje nos permite de cierta manera sobrevivir.

Noam Chomsky, creador de la Teoría del lenguaje, asegura que nuestra capacidad de adquirirlo es genética. Lingüista estadounidense nacido en 1928, es el fundador de la Psicolingüística y el objeto de sus investigaciones a lo largo de décadas es saber cómo los niños aprenden con tanta facilidad el lenguaje. Sus preguntas han abierto la puerta a numerosas teorías, estudios e investigaciones: ¿En qué consiste el conocimiento lingüístico? ¿Cómo se adquiere el lenguaje? ¿Cómo se usa el lenguaje? ¿Cómo se integra al código genético?

¿Qué es lenguaje? Básicamente la capacidad mental que tiene un hablante-oyente para generar oraciones bien formadas.

Chomsky asegura que nuestra habilidad para adquirir el lenguaje es nata, por lo tanto, postula que todos los lenguajes humanos estarían construidos sobre una estructura común. A esta base, él la llamó “Gramática Universal”. De acuerdo con su teoría, lo que de niños hacemos es básicamente descubrir y reconocer esa estructura común que nuestra lengua materna o de entorno nos permita adquirir el lenguaje en poco tiempo. Dice que “nuestro lenguaje es el resultado de descifrar un programa genéticamente determinado”.

Intenta pensar en algo sin usar palabras, hoy es imposible.

Pero imaginemos a la inversa, cuando a través de la teoría de la evolución el Homo mucho antes de ser Sapiens, lentamente, muy lentamente adquirió, inventó, descubrió una a una las palabras que le permitieran subsistir. Cómo no asombrarnos de esa parte de la evolución, cuando nuestros ancestros fueron creando cada elemento de lo que hoy forma el lenguaje. Pensar en ese borbotón de palabras con el que hoy transitamos, me eriza ahora mismo la piel. ¿Cuántas palabras existen en nuestro idioma?

Decir que el lenguaje ha evolucionado con la humanidad me hace dudar, quizá a sucedido a la par, la humanidad a evolucionado gracias al desarrollo del lenguaje, lo cierto es que la perfección y la belleza que la palabra ha alcanzado dista mucho de lo que era hace algunos millones de años.

Quizá sí, hoy los seres humanos estamos biológicamente programados para adquirir un lenguaje sin importar su complejidad, y ojalá que así sea por siempre, a no ser que sin darnos cuenta la tecnología suplante de nosotros esa capacidad genética que millones de años nos ha costado adquirir.

Pero hoy lo que somos es sobre todo, lenguaje.

angelesfavela@literalika.com

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