Al lado del poeta

Por Patricio Gómez Junco

Cuando puedo, me distancio del automóvil y uso mis pasos.

Sin la exigencia del deporte o de las prisas, observo el día, respiro el aire limpio de la mañana, y saciada mi vista y mis sentidos, busco un verso, un cuento, algún relato.

Llego de caminar a ritmo de tiempo libre, con Rubén Darío en la mano, leyendo y pausando, para saborear la sonoridad, el sentido, la idea, la altura.

Acostumbro subrayar los fragmentos que me gustan, porque no pierdo la esperanza de releer lo que me cautiva; pero no traía un lápiz a la mano para señalar las frases que después vuelvo a saborear apareadas al aroma del café, a la quietud de la tarde.

Ayer, principio de primavera, descanso y quiebre en la rutina de mi trabajo, visité la librería Fondo de Cultura Económica, y por economía, y por ligereza, compré un minúsculo librillo, doblemente pequeño, por los pesos y su peso: Carta del país azul y otros cuentos de Rubén Darío.

Hoy tuve la sensación de caminar al lado del poeta que en prosa describía cómo era la niña rubia a la que cantó un día, cómo el taller del escultor que a golpes de cincel creaba un poema, cómo el éxtasis del joven fraile enardecido.

¡Quisiera tener memoria para tanta belleza! Quisiera recordar frases, fragmentos más amplios, para volver a decirme en voz alta, la música de su prosa, el ritmo de su lenguaje.

Ya en mi casa, busco el instrumento de escritura, para señalarle a Rubén Darío el embeleso que ha logrado en mí con frases como:

“El escultor es un poeta que hace un poema de una roca…” o aquella que coincide con mi gusto por alzar mi vista al manto oscuro de la noche:

“…me place contemplar el firmamento para olvidarme de las podredumbres de aquí abajo” …las propias, las ajenas, colectivas, de antaño, de hoy en día, renovadas… “El ser y con la tierra y con el cielo, con lo claro del sol y lo oscuro del lodo”

Sí, el arte fue creado para trascender la miseria humana, para elevarnos un poco de este suelo.

Volveré a otros cuentos y poemas, en el terco hábito de hacerme acompañar en el camino, por los sabios que en el mundo han sido…

hola@literalika.com

Deja un comentario