El mundo escribe

Por Ángeles Favela

Desde 2011 a la fecha, a manera de investigación personal, me he animado a preguntar a cientos de personas cuales son, en caso de tenerlos, sus tres sueños o anhelos secretos. Hay cosas o actividades que siempre soñamos llevar a cabo y que, por alguna razón, que desemboca en el miedo, se quedan guardadas en el cajón.

Al principio, mi sorpresa al ver que las respuestas coincidían básicamente en tres sueños, me obligaba a preguntar cada vez con más frecuencia. Pero luego tuve la certeza de que debía hacer algo al respecto. Entre los sueños secretos de casi todos existe el de escribir un libro, una historia, una vivencia. La respuesta que desde años atrás sigo escuchando, es: escribir. En el fondo sabemos que hemos o estamos viviendo algo digno de ser contado. Quizá el dolor o la emoción de plenitud supera al plano y suelo en el que nos encontramos parados, que requerimos convertirlo en palabras y plasmarlo en un papel, primero para sacarlo de nuestro interior y quizá luego releerlo. Literálika ha sido, innumerables veces, testigo de lo que sucede en el interior de una persona cuando decide desempolvar el sueño secreto de escribir. De ahí nace el 30 de mayo de 2017, la Fundación El mundo escribe, y su misión es promover la escritura como herramienta de vida, desde la infancia y para siempre.

El sueño de la Fundación El mundo escribe es que cada ser humano reconozca al lenguaje como un órgano más de su persona, y que haga uso de esa habilidad de manera inexorable, en básicamente tres formas: por el gusto (creativo), por el deseo (expresivo) y por la necesidad (terapéutico).

La fundación tiene claro que una persona que escribe y que lo hace por decisión personal, tiene mayores posibilidades de aprender a canalizar su gama de emociones y potenciar todas sus áreas de desempeño:

  • Su capacidad de empatía influye positivamente en sus relaciones interpersonales.
  • Puede transitar por cualquier evento de duelo o de pérdida guiando su dolor hacía un estado próximo de bienestar.
  • Puede convivir asertivamente con el enojo y la frustración interior.
  • Avanza en el empoderamiento personal, tan necesario para que un individuo conviva, aporte y mejore su entorno familiar y laboral.
  • Reconoce que la auto-motivación es indispensable para el logro de cualquier meta.
  • La felicidad y el bienestar se tornan parte de sus actividades cotidianas.
  • Su nivel de energía y productividad aumenta considerablemente.

Con orgullo La Fundación El mundo escribe, desde hace dos años, -trabajando primero de manera informal- y desde 2017 como una asociación legalmente constituida, ha llegado a cientos de personas de entre todas las edades para acercarlas a lo que -expresado por ellos mismos- les ha cambiado de alguna forma la vida. “Nunca imaginé lo que era escribir” “Nunca pensé que yo podía hacerlo” “Ahora no puedo dejar de hacerlo” “Tenía miedo de escribir” “Yo sabía que tenía que hacerlo” “Gracias por recordarme de mi sueño” “Se siente bien escribir” “Sí me gustó escribir y le seguiré practicando”

Grupos de niños y niñas de escuelas con el proyecto Campana Altamira, familias y personas de todas las edades en San Pedro de Pinta, Escuela Guadalupe, asilos y casas de retiro nos han abierto sus puertas para que el lenguaje y la escritura lleguen a más personas. Hoy, con proyectos en beneficio de grupos, con nuestra misión buscamos combatir problemáticas específicas. No podemos cambiar en su totalidad el entorno de un niño, una niña, un anciano, una mujer, pero sí podemos darle herramientas para que pueda vivir en él de la mejor manera. Con actividades de recaudación de fondos, con personas apoyando como voluntarios entusiastas, sabemos que nuestro sueño se ha puesto marcha: El mundo escribe.

Te invitamos a ti, a tu empresa o institución a participar en la campaña: Yo ayudo a que el mundo escriba.

Fundación El mundo escribe A.C.

Cuenta: 105155026

CLABE: 062580001051550260

Banco: Afirme

contacto@elmundoescribe.org

¡Gracias!

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