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Zona Literálika · BLOG

Feria de talentos y respeto

Feria de talentos y respeto

Por Patricio Gómez Junco

Para Iliana, Paco, Demetrio, Marivi, Zoe, Juan Pablo,

Paty, Alejandra, María, Carmen, Lorena,

Dana, Coco, Miguel y Debanhy.

Esta semana tenemos la Feria del libro en Cintermex.

El sábado pude asistir a los eventos de Literálika, tres al hilo, en la misma sede. Quince escritores leyeron en voz alta algún fragmento o capítulo de alguna obra en proceso, fruto de su trabajo expuesto con anterioridad ante sus compañeros de andanzas de escritura.

La sala 105 fue el punto de reunión. Encuentro de autores con lectores, ambos preparados y dispuestos para el intercambio, en la generosidad del que da y del que (generosamente también) recibe.

No pude no recordar, que entre los grandes-grandes, no entre los grandes-mezquinos, se ha dado también el intercambio de generosidades, reconocimientos y alabanzas… sabedores (como sabios que son) de que el mérito ajeno no desmerece lo propio, de que los logros del compañero de profesión y aficiones, en nada demeritan el valor del trabajo propio. Se agranda la persona que elogia con razón, el que sabe reconocer el talento ajeno; se muestra ruin quien denigra desde la envidia que se entristece por el éxito de otro escritor.

No pude no recordar la relación entre aquellos grandes escritores argentinos que fueron, Borges, Cortázar y Bioy Casáres. Borges publicó un cuento de un joven desconocido hasta entonces: Julio Cortázar.

Borges escribió un librito titulado “Biblioteca personal”. En el prólogo dice que más que estar orgulloso de su obra literaria, podría presumir de lo que ha podido leer en toda su vida. Ese opúsculo, es un homenaje a los autores de los que está orgulloso por haberlos leído. A cada uno de ellos les dedica una página o dos a lo mucho. Entre ellos, el joven Julio, Julio Cortázar que llegaría a ser uno de los grandes del Boom latinoamericano y una lectura obligada en la novela universal.

Así vi y percibí a las jóvenes y los jóvenes de esta mañana, lectores de textos de un futuro promisorio, dispuestos a aprender, agradecidos con la vida y prontos para aplaudir los logros de los demás: una carta, un cuento, un capítulo de novela en curso, una alegoría fantástica, una anécdota familiar o algún fragmento futurista…

Algunas, madres o padres jóvenes, otros, chicos de prepa, jóvenes trabajadoras cuya pasión por escribir se ha convertido en disciplina de escritura bajo un proyecto determinado.

Todos joviales y afables, micrófono en mano, supieron interpretar sus propios textos, y desde la actuación lectora nos hicieron vibrar o imaginar, medir sus pasos, y reconocerlos en los nuestros, eco de los suyos.

Los grandes escritores, seguros de lo que saben y son, reconocen el mérito de los demás… aunque no deja de haber casos, como los que sufrió el propio Cervantes: la envidia por su obra le hizo re-tomar la pluma y escribir la segunda parte de un Quixote en que muestra su hidalguía, libertad y sus altos vuelos de imaginación, de fantasía y de lenguaje, muy por encima de todo lo que había escrito previamente.

…que nuestros escritores no requieran envidias ajenas, ni medios adversos para superarse, sino aplausos y reconocimientos que los motiven a la diaria disciplina de imaginar, escribir, borrar, corregir, pulir, hacer reposar el texto (como un buen tequila reposado) y finalmente escanciarlo para nuestro deleite.

Felicidades a todos los autores a quienes escuchamos y aplaudimos hoy en esta fiesta internacional de la literatura.

hola@literalika.com

Patricio Gómez Junco es músico, compositor y maestro.