Síguenos
Zona Literálika · BLOG

Fotografía sin dedicatoria

Fotografía sin dedicatoria

Por Patricio Gómez Junco

Mi padre murió hace 62 años. Ya se podrá adivinar mi edad. Yo era un niño de 13, y me quedé con imágenes fijas, señeras, de su persona, su cariño y distancia a la vez, de su enfermedad y alegría.

Por única herencia, tengo una excelente fotografía de su rostro, en blanco y negro, alrededor de sus 35 o cuarenta años.

De niño, veía en ella a un hombre mayor, pero ahora que tengo 75, ante mis ojos él rejuvenece, afable, gozador, mientras que yo avanzo mis cifras, mis arrugas. De modo que he sido hijo de un señor mayor, pero a la vez, hoy, hijo de un joven afable.

Esa foto es la única imagen en mi casa. Es una referencia para cuanto soy… mi motivación, mis lágrimas, solitarias y espaciadas, es mi orgullo.

Al verlo sonriente, yo también sonrío, aunque él no supiera la proximidad de un infarto, preludio de sufrimientos y de un adiós prematuro.

Pero en torno a esa imagen –siempre conmigo- el periplo de mi vida se ha nutrido de gratitud y recuerdos, ya propios ya ajenos, porque en la niebla de la memoria, a veces inventamos que recordamos en vez de precisar que repetimos lo que de otros escuchamos.

Con los relatos de mis hermanos (casi todos mayores), con los escritos de mi madre, con las anécdotas referidas por los que lo conocieron, lo trataron, lo admiraron y disfrutaron, he ido nutriendo mi camino, he cosechado esperanzas, he abierto el surco de mis pasos.

Esa imagen, blanco y negro, expresiva en su silencio, es mi estrella, es mi guía, es mi altar, mi confidente, mi consejo.

Imagino que al reverso de esa foto sin dedicatoria, bien podría leerse: hoy cuento, y mañana también.

Y sí,

Porque en mi memoria está la suya,

En mis actos va su ejemplo

Su ternura en mi cariño

Su valor en mi trabajo.

Patricio Gómez Junco es maestro, músico y compositor.

hola@literalika.com