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Zona Literálika · BLOG

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Por Natalia Palencia ¿Cómo puede el arte contribuir al bienestar psicológico? ¿Qué aporta, y mediante qué elementos lo hace, al equilibrio de nuestra mente? ¿Por qué es importante? Y, yendo un paso más allá, ¿qué entendemos por arte en este sentido? En este breve artículo vamos...

Por Ángeles Favela La imaginación del artista ha de recorrer un largo tramo para llegar al término anhelado, llegar a la luz, a los ojos del que admira un cuadro, del que lee un cuento, del que escucha una Suite. Las imágenes que habitan en la imaginación...

Por Federico Reyes Enjaulé en mi pecho a un artista. Su cuidado nunca fue sencillo, y en mi caso nunca le di uno bueno. En ocasiones lo sacaba de paseo a galas de ballet y exposiciones de pintura, aquellas en las que hay cantantes de ópera,...

Por Ángeles Favela ······ Ser padres es ser maestros. Enseñamos sin pensar en ello, y no con lo que sabemos o decimos, sino con lo que inspiramos a que nuestros hijos lleven a cabo por si mismos. Noam Chomsky, lingüista y filósofo, nos dejó como legado la certeza...

Por Andrés Rodríguez López Es equívoco pensar que la fantasía no tiene límites. Las comunidades, en general, vinculan la imaginación con la construcción “imaginativa” del arte. Tales conceptos pueden ser paralelos, pero el tejido de cada uno es diferente, y erróneamente mezclado. El escritor, pintor, cineasta...

Por Ángeles Favela Once de la mañana. Martes. Un salón de paredes blancas enmarca un gran cuadro. A través de la puerta corrediza de cristal se observa la mesa puesta: cada lugar con hojas blancas y plumas; una pizarra de cristal clavada en la pared; garrafones...

Por Patricio Gómez Junco

¡Entrañable reunión la de aquel día, en una sociedad locuaz, ruidosa y superficial!

No sé cuantos de nosotros podamos sentir nostalgia por el silencio de alguna biblioteca en que la investigación (no las tareas escolares) impone absoluto silencio.

Pareciera que hoy, en Monterrey, en México, en Latinoamérica y no sé en cuantos países más, el ser humano necesita el interminable ritmo en los audífonos, o atrás de las noticias, en cualquier restaurante... incluso con el pretexto del telón de fondo para “concentrarse”. En mis días de estudiante se sabía que en la Biblioteca, además de libros, había un ambiente, impactante y sagrado de silencio entre todos. Eran espacios y momentos prolongados, una especie de espesura, como la de un bosque, con su encanto. Regalarnos ese entorno en estas dos horas de experiencia colectiva, es revivir algo de lo que estamos perdiendo, es rescatar un aroma y frescura de los libros y de los lectores silentes y creativos. Si con nuestras voces podemos formar un coro o una consigna (Gandhi, Luther King, Ayotzinapa), también con la suma de silencios, podemos tejer un lienzo creativo en el que “todos ponen” (como la perinola dice) para que todos se enriquezcan. Ver al otro y al otro concentrados, gozadores en la creación o en el hallazgo, nos contagia y nos hace respirar el aire puro del pensamiento, la ciencia, la ficción, la historia y mil asuntos más.